Gabriela Fontán llegó al aeropuerto con todo listo: valija, hotel reservado, seguro de viaje. Lo que no tenía era un pasaporte con suficiente vigencia. Le dijeron que no podía embarcar. Así empezó nuestra conversación.
El error más frecuente que nadie menciona hasta que ya es tarde
Gabriela, ¿qué fue lo primero que pensaste cuando te rechazaron? Que había revisado todo. Y técnicamente sí, pero no los requisitos del pasaporte para viajes al extranjero del país de destino, que exigen mínimo seis meses de vigencia desde la fecha de entrada. El mío vencía en cuatro.
Ese detalle no está en el resumen del vuelo. Tampoco en la mayoría de los sitios de agencias de turismo. Aparece en la web oficial del consulado, que casi nadie visita antes de comprar el pasaje.
La segunda vez que intentó viajar
Renovó el pasaporte, esperó cinco semanas, y volvió a planificar. Pero esta vez leyó los requisitos del pasaporte para viajes al extranjero de cada país en el itinerario, no solo el primero. Uno de los países de tránsito pedía visa. Tránsito, no estadía.
Son dos trámites distintos que muchos confunden. El tránsito puede requerir documentación específica aunque uno no salga del aeropuerto.
Qué revisa ahora antes de cualquier viaje
Primero: vigencia del pasaporte con al menos ocho meses de margen. Segundo: requisitos de entrada y tránsito de cada país en la ruta. Tercero: si el pasaporte tiene páginas disponibles, porque algunos países lo exigen. Nada de esto es complicado. Es simplemente información que hay que buscar antes, no después.
Gabriela viajó finalmente en marzo. Sin contratiempos. Solo con más tiempo de anticipación y menos confianza ciega en que todo estaba en orden.